
Fuente: www.diariodelalinea.com
Cientos de rocieros participaron en una de las presentaciones más multitudinarias que se recuerdan y que comenzó con algo de descontrol por culpa de los organizadores, ya que en plena calle Almonte había tres hermandades en batería cuando en ese lugar ya suelen estar en fila.
Pasado el trance, los rocieros linenses se colocaron detrás de la hermandad que le precede por orden de antigüedad, Lebrija, y entraron con un ambiente impresionante en la emblemática y antigua calle Moguer (hoy Las Carretas). El cortejo, abierto por cuatro tamborileros linenses (Teresa, Antonio, Chus y Javi) llegó con mucha algarabía a la explanada del pocito, delante de la ermita.
En la presidencia, junto al hermano mayor, desfilaron el alcalde de la ciudad, Juan Carlos Juárez, acompañado por el concejal Gabriel Gonzálvez, y el sacerdote de San Pedro, Juan Enrique Sánchez.
Cuando la carreta se colocó frente al santuario y mientras la banda tocaba el himno de España, comenzó la maniobra de subida por la rampa hacia la puerta de la ermita, donde aguadaba la representación de la Hermandad Matriz. Una vez en la puerta comenzó el rezo de la salve y tras los vivas lanzados por el hermano mayor de La Línea, Antonio Jiménez, comenzó el regreso a la casa hermandad para la tradicional convivencia.
Pasado el trance, los rocieros linenses se colocaron detrás de la hermandad que le precede por orden de antigüedad, Lebrija, y entraron con un ambiente impresionante en la emblemática y antigua calle Moguer (hoy Las Carretas). El cortejo, abierto por cuatro tamborileros linenses (Teresa, Antonio, Chus y Javi) llegó con mucha algarabía a la explanada del pocito, delante de la ermita.
En la presidencia, junto al hermano mayor, desfilaron el alcalde de la ciudad, Juan Carlos Juárez, acompañado por el concejal Gabriel Gonzálvez, y el sacerdote de San Pedro, Juan Enrique Sánchez.
Cuando la carreta se colocó frente al santuario y mientras la banda tocaba el himno de España, comenzó la maniobra de subida por la rampa hacia la puerta de la ermita, donde aguadaba la representación de la Hermandad Matriz. Una vez en la puerta comenzó el rezo de la salve y tras los vivas lanzados por el hermano mayor de La Línea, Antonio Jiménez, comenzó el regreso a la casa hermandad para la tradicional convivencia.